El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) publicó otro informe de evaluación en agosto sobre el estado del clima mundial. Este último informe es la declaración más contundente hasta la fecha sobre la relación entre las emisiones de origen humano y los cambios en las temperaturas globales y los patrones climáticos.
El Secretario General de la ONU, António Guterres, se refirió al informe como “código rojo para la humanidad”, señalando que “las pruebas son irrefutables: las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de la quema de combustibles fósiles y la deforestación están asfixiando a nuestro planeta y poniendo en riesgo inmediato a miles de millones de personas”. El informe señala:
- Las temperaturas seguirán aumentando, independientemente de las medidas que tomemos ahora;
- Las profundas reducciones de las emisiones de dióxido de carbono y otras emisiones podrían mantener el aumento de la temperatura dentro de un límite de 1.5 grados centígrados;
- Si las temperaturas superan ese límite, los fenómenos meteorológicos extremos serán más frecuentes y más peligrosos;
- Los sumideros naturales de carbono, los océanos, el suelo y los bosques, serán menos capaces de absorber niveles extremos de dióxido de carbono;
- La rápida intensificación de las tecnologías y estrategias para reducir las emisiones puede evitar que se produzcan más daños en partes del sistema global, como la pérdida de hielo del Ártico y el Antártico, el retroceso de los glaciares y la subida del nivel del mar.